Guía completa
De dónde sale la carbonilla
En los motores actuales hay varias rutas por las que llega suciedad a la admisión: los gases que recircula la EGR, los vapores de aceite del respiradero del cárter y, en gasolina de inyección directa, el hecho de que la gasolina ya no lava las válvulas de admisión. Si el motor trabaja caliente y a buen régimen, gran parte se quema. Si no, se queda pegado.
Un coche que en Córdoba hace a diario el trayecto corto de casa al trabajo, con paradas en cada semáforo, es el candidato perfecto para acumular carbonilla.
Cuándo tiene sentido
La descarbonización con el motor en marcha consiste en introducir un producto limpiador en la admisión, de forma controlada, para disolver depósitos. Funciona bien cuando la suciedad es moderada y las piezas no están agarrotadas.
No tiene sentido cuando:
- La EGR está pegada o su motor eléctrico ha fallado.
- La admisión está tan obstruida que hay que desmontarla.
- El turbo tiene holgura o pierde aceite.
- Hay una avería mecánica que provoca la suciedad, como un inyector que gotea.
En esos casos te lo decimos y planteamos la reparación que corresponde.
Medir para no vender humo
Antes de empezar leemos algunos datos del motor: caudal de aire, presión del turbo, posición de la EGR. Al terminar, los volvemos a leer. Si no hay diferencia, no te vamos a contar que el motor va mejor.
Después de la limpieza
Parte de lo que se disuelve acaba en el aceite, así que recomendamos cambiarlo poco después, sobre todo si ya estaba cerca de su intervalo. Y para que el motor no vuelva a ensuciarse tan rápido, un trayecto de autovía de vez en cuando, por ejemplo por la A-4, ayuda más que cualquier aditivo.
Si tu coche ha perdido empuje, cuéntanos por WhatsApp qué uso le das y te decimos si merece la pena.