Guía completa

Lo que desgasta un embrague en Córdoba

Un embrague no se gasta por kilómetros, sino por las veces que patina al arrancar y al cambiar de marcha. En Córdoba hay tres situaciones que lo castigan especialmente.

La primera, el tráfico de las rondas y las avenidas de entrada en hora punta: arrancar y parar cientos de veces con el pie a medias. La segunda, las cuestas de zonas como El Brillante o la subida hacia Las Ermitas, donde se tiende a sujetar el coche con el embrague en lugar de con el freno. Y la tercera, las furgonetas de trabajo cargadas que entran y salen de Las Quemadas o Chinales varias veces al día.

Patina, vibra o no entra: tres averías distintas

Si patina, el disco está gastado o contaminado de aceite. Se nota cuando aceleras en cuarta o quinta y las vueltas suben sin que el coche gane velocidad.

Si vibra al arrancar, sospechamos del volante bimasa, que es un volante con muelles internos que filtra las vibraciones del motor. Cuando se desgasta, transmite tirones y a veces golpetea al apagar el motor.

Si cuesta meter las marchas, puede que el embrague no desacople del todo. Ahí miramos primero el circuito hidráulico (bombín y líquido) antes de culpar al kit.

El bimasa, con cinta métrica

El volante bimasa es caro y no siempre hay que cambiarlo. Con la caja desmontada se mide el giro libre entre sus dos masas y el juego axial. Si está dentro de tolerancia, se monta el kit nuevo con el volante que había. Si está fuera, lo explicamos con la medida en la mano y decides tú.

Un par de hábitos que lo alargan

  • No esperes en un semáforo con primera metida y el pedal pisado: el collarín sufre.
  • En cuesta, sujeta el coche con el freno, no “jugando” con el embrague.
  • Arranca en primera, aunque el coche “pueda” en segunda.

Si notas alguno de los síntomas, escríbenos por WhatsApp con el modelo y te decimos qué es lo más probable antes de que lo traigas.