Guía completa
Primero la ficha, luego la pieza
Cada vez más gente se anima a darle un toque propio a su coche: un alerón discreto, unas taloneras, unas llantas distintas, la parrilla en negro. Es una afición legítima, pero tiene una frontera que conviene conocer antes de gastar: lo que tu ficha técnica admite y lo que la ITV acepta.
Nuestro trabajo empieza por ahí. Antes de que compres una pieza, revisamos su homologación y si su montaje implica una reforma para tu modelo. Así sabes de antemano si basta con montarla o si habrá que hacer un trámite.
Lo que suele ser sencillo
- Elementos aerodinámicos ligeros como pequeños alerones, faldones o difusores, siempre que no sobresalgan ni tengan aristas peligrosas.
- Cambios de color de piezas como retrovisores o parrilla, mediante pintura o vinilo.
- Llantas con medidas recogidas como compatibles para el coche.
Lo que requiere más cuidado
- Escapes sin marcado de homologación: además del ruido, pueden dar problemas en la inspección.
- Iluminación con bombillas o tiras no aprobadas para uso en carretera.
- Suspensiones rebajadas y separadores de rueda, que normalmente exigen reforma.
- Lunas tintadas delanteras, con límites muy concretos.
Ajuste y acabado
Una pieza de aftermarket rara vez encaja a la primera como una original. La presentamos en el coche, ajustamos lo necesario, la pintamos a juego si hace falta y la fijamos de forma que no vibre ni se suelte con el calor. En Córdoba, con temperaturas tan altas en verano, un adhesivo o una fijación de mala calidad acaba despegándose.
Sin sorpresas
Si tienes una idea, mándanos fotos de tu coche y de lo que te gustaría hacer por WhatsApp. Te decimos si es viable, si exige trámite y qué alternativas hay.