Guía completa
Por qué tiembla el volante
Ninguna rueda sale de fábrica con el peso repartido de forma perfecta. Siempre hay una zona algo más pesada en la llanta o en el neumático. A poca velocidad no se nota, pero cuando la rueda gira rápido, ese exceso de peso tira hacia fuera en cada vuelta y provoca una vibración.
Lo típico es notarlo en una franja de velocidad concreta. Por debajo y por encima, desaparece. En Córdoba nos lo describen así: “por la ciudad va bien, pero al salir a la A-4 el volante empieza a temblar”.
Delante o detrás
Si vibra el volante, el desequilibrio suele estar en una rueda delantera. Si lo que tiembla es el asiento o el suelo, apunta a una trasera. No es una regla exacta, pero ayuda a orientar.
Lo que comprobamos antes
Equilibrar una rueda dañada no sirve de mucho. Antes de ponerla en la máquina miramos:
- La llanta, por si tiene un golpe en el borde interior que no se ve desde fuera. Pasa mucho tras caer en un bache o subir un bordillo.
- El neumático, por si tiene un bulto o un desgaste irregular.
- Los contrapesos viejos, que a veces se despegan con el calor y dejan su marca.
Con el calor se despegan
Los contrapesos adhesivos, que se usan sobre todo en llantas de aleación, se pegan por dentro de la llanta. Con las temperaturas de verano y el calor que generan los frenos, el adhesivo puede ceder y el contrapeso salir despedido. Si notas una vibración nueva después de unas semanas de calor, puede ser eso.
Si no es el equilibrado
Si después de equilibrar la vibración sigue, buscamos en otro sitio: discos de freno deformados, rótulas o silentblocks con holgura, palieres o rodamientos. Te lo decimos y lo valoramos aparte.
Pide cita por WhatsApp si notas el volante temblar.