Guía completa
El que paga la batería
El alternador es el que produce la electricidad cuando el motor está en marcha. Alimenta todo el coche y, de paso, recarga la batería. Si carga poco, la batería se va vaciando día a día hasta que una mañana no arranca. Si carga demasiado, la batería se calienta, pierde líquido y se estropea.
Por eso, cuando nos llega un coche con una batería que ha fallado al poco de cambiarla, lo primero que miramos es el alternador.
Cómo se mide de verdad
Medir la tensión con el motor al ralentí y todo apagado no basta: casi cualquier alternador da una cifra aceptable así. Lo que hacemos es encender lo que más consume (luces, ventilador al máximo, luneta térmica, aire acondicionado) y ver si la tensión se mantiene. Un alternador cansado se cae en esa prueba.
En Córdoba esa prueba coincide con el uso real de buena parte del año: aire acondicionado puesto durante horas, electroventilador del radiador funcionando y tráfico lento por las rondas.
Antes de cambiarlo, lo barato
Hay averías que parecen del alternador y no lo son:
- Correa auxiliar desgastada o floja, que patina y no lo hace girar bien.
- Tensor de la correa que ha perdido fuerza.
- Polea de rueda libre del alternador, que en muchos diésel se gasta y hace ruido.
- Bornes y masas oxidados o flojos.
Si el problema está en una de estas piezas, el arreglo es más sencillo.
Si hay que cambiarlo
Montamos el alternador con la especificación adecuada para tu coche, revisamos la correa auxiliar y comprobamos la carga al terminar. Si la batería ha sufrido descargas profundas, la probamos también, porque puede haber quedado tocada.
Si se te ha encendido el testigo de batería en marcha, llámanos y te decimos cómo traerlo.